El segundo, para nosotros, de los grandes trípticos íntegros de este artista(Madrid, Prado). Llegó a manos de Felipe II de las colecciones del prior don Fernando, de la Orden de San Juan (muerto en 1595), hijo natural del duque de Alba: mencionado en el inventario de los cuadros enviados por el rey a El Escorial el 8 de julio de 1593("una pintura de la variedad del mundo"); descrito por primera vez por el padre Sigüenza [1605], como el cuadro "de las fresas" y designado en general por los viejos escritores españoles como "la lujuria", en el catálogo de El Escorial de Poleró (n.129) aparece el título "los deleites terrenales". La autografía es reconocida concordemente (excepto Dollmayr [1898], que piensa en el 'Maestro M'] a partir de Justi (1889). La fecha, calculada antes en el período juvenil hacia 1485 [Baldass, 1917] por la construcción arcaica de planos y por la ausencia de realismo, fue trasladada al período (h.1510) del Tríptico de la Epifanía, en el Prado (N.62) por el refinamiento tonal de la pintura y por la vuelta al estilo gótico tardío de ritmos flamboyants, y de colores delicados, difundidos a finales del XV en toda Europa.